He querido rescatar del recuerdo, una crónica que hice del concierto que la granadina Rosa ofreció el pasado 14 de Julio de 2005 en el Teatro Pemán de Cádiz, junto a la Blues Band de Granada. Espero que os guste.
"Ya demostró en operación triunfo para que estaba echa su voz, aunque muchos no se enteraran, pero anoche, en Cádiz, en el Pemán, no sólo lo volvió a demostrar, sino que dejó bien clarito lo que le gusta cantar y de que manera. Si bien su voz sonó e hizo vibrar las butacas y las murallas del teatro pemán como solo las grandes lo saben hacer, Rosa López; la Rosa de Armilla, sigue siendo la misma chica humilde, tímida e introvertida y un poco insegura de si misma y del potencial de voz que se encierra en su garganta negra. Demostró que el triunfo no te cambia si uno no quiere y que cuando se sube encima de un escenario, hay que entregarlo todo y no dejar nada a medias.
Arropada por una gran banda y dejándose acariciar por la sublime complicidad de Pecos Beck, el blues, el soul, el ritm’n’blues estalló de emoción sobre el escenario contagiando a todos los presentes, la mayoría fans de la granadina, que ahora, y gracias a ella y a la blues band de granada, disfrutan y aman el blues, un género para la mayoría desconocido pero que a nadie pasa desapercibido.
El concierto empezó puntual, apenas diez minutos pasadas de las diez y media, con el manager de la gira agradeciendo a todos los que han colaborado para que el proyecto de la gira saliera adelante, incluido a los fans que han acudido a todos los conciertos de la mini gira.
El escenario del Pemán, iluminado con luces rosas, estalla en una explosión de sonidos que la Blues Band toca con absoluta maestría, contagiando ya desde las primeras notas al público asistente. Aparece Pecos Beck, un cantante peculiar donde los haya pero con una gran voz que recuerda mucho a otras gargantas privilegias dentro de la música soul o blues, como son Joe Cocker o Louis Armstrong, de echo, uno de los temas estrellas, donde se luce y logra poner a todo el público en pie, es What a wonderful world que ya popularizara la gran voz masculina del ritm’n’blues de los años 60 y 70.
Poquito a poco, la Blues Band junto a Pecos, su cantante, nos van introduciendo, como en un sueño retrospectivo, hacia la década dorada de la Motown, contagiando a todo el mundo con el buen hacer de Pecos, actuando de forma interactiva y directa con el público, la mayoría, grandes desconocidos de este tipo de música.
Y por fín lo que todos estábamos esperando, tal como dice Pecos Beck en la presentación de Rosa López. Vestida totalmente de negro, con el pelo engominado tirado hacia atrás, y luciendo tipo y simpatía, nos dice que se cierra una etapa pero se abre otra cargada de proyectos para todos.
Cantando temas como el “Open the windows” o “Volverás a mí”, creados por el director de la banda, Estanis Peinado, o el “I can’t stop loving you” de Etta James,Rosa deja patente el potencial de su voz, que se adapta perfectamente, sin apenas esfuerzo al potencial de la Banda. Rosa hace vibrar y poner los pelos de puntas a todos los presentes en el Teatro Pemán, demostrando para el tipo de música que está echa su voz. Se notó que estaba a gusto, tanto con la Banda, donde se siente una más y además lo demuestra, creándose una complicidad entre Banda y cantante que hacen que la música se convierta en la total y absoluta protagonista, como con en el tipo de música.
En el tema Rock me baby, Rosa nos regala nuevos giros de su voz desconocidos, al menos para mí, interpretándola con una gran fuerza y moviendo su cuerpo muy sexy y sobre todo, haciéndonos olvidar la Rosa popular, para conocer a otra Rosa mucho más madura, en un estilo totalmente diferente pero manteniendo su esencia, esa que la hace ser diferente y tan querida. Es en este tema es donde te das cuenta la seguridad y soltura de Rosa sobre el escenario, algo que se le criticaba desde su salida de la Academia, pero que anoche, en Cádiz, demostró haber superado con creces, y es entonces cuando te preguntas, si con tal sólo veinticuatro años es capaz de cantar de esta forma, no quiero ni pensar cuando tenga cuarenta.
La traca final llego con el Everybody needs somebody, a dúo con Pecos Beck, dos voces prodigiosas, que giran armoniosamente entre los acordes festivos de la canción, que consigue poner al publico en pie, vitoreando tanto a Rosa como a la Banda.
Pero no acababa ahí la cosa, después de entregársele sendos ramos de flores a los dos cantantes, y dos placas del club de fans de Rosa, para ella y para Estanis Peinado, llegó el Bis con otra canción blues de ritmo trepidante y festivo, era el When the saints go marching, toda una explosión y apoteosis de rithm’n’blues, con todo el público de pie bailando y jaleando a la Banda. Un fin de fiesta, y de gira, aunque esperemos que no sea el último concierto por el bien de todos aquellos que no hayan tenido la oportunidad de asistir a ninguno, pues realmente la ocasión lo merece, y creo, que hoy en día, hay pocos conciertos de esta calidad, tanto músical, como interpretativa, con dos de las voces más impresionantes del panorama musical actual español, Rosa López y Pecos Beck.
Quizás si Rosa hubiese nacido en Detroit, ahora mismo estaría cantando en el coro gospel de alguna iglesia, posiblemente en la misma donde por primera vez y siendo sólo una niña de 14 años, interpretó “Precious Lord” Aretha Franklin para convertirse en la reina del soul y el blues, pero nació en Granada donde el blues se convierte en flamenco, y el flamenco en música comercial. Esto es España y spain is different.
Pero ya va siendo hora de abrir las ventanas y lo ojos, como reza la canción, y dejar que el blues nos atrape y nos contagie con el swing de los setenta pero actualizado con la voz fresca y natural, sin aditivos ni conservantes, de nuestra Rosa, Rosa de España o de donde quiera ser porque ella podría ser de cualquier sitio que se propusiera. Aunque yo me quedo con la Rosa López de siempre, la de las bodas, bautizos y comuniones, la Rosa humilde y sencilla, que cuando se sube a un escenario nos regala su voz para hacernos soñar sin más, sin pedir nada a cambio, sólo el favor de que disfrutemos y soñemos y vivamos en nuestra propia piel su sueño hecho realidad. Yo quiero acompañarla en su viaje por este mundo y quiero ver cumplido su sueño, ese sueño que pronto llegará porque se lo merece y porque todos lo deseamos y soñamos junto a ella.
Porque Rosa ha demostrado una vez más, que ama la música por encima de todo, lejos de marketing, listas de ventas, o macroconciertos en grandes ciudades. Ya saboreó todo eso y mucho más, ahora es una más dentro de una Banda, como siempre le hubiese gustado ser, aunque a veces no lo consiga del todo, cosas que tiene la popularidad mediática. Ahora Rosa nos regala su voz, dentro de un estilo de música que es suyo y no el que alguien, para hacer negocio y vender discos, le imponga. Creo y estoy convencido, de que Rosa, al final logrará convencer a todos de que lo suyo es el blues, y que el blues bien hecho puede llegar a mucha gente.
Nosotros, los que la admiramos como cantante y como persona, siempre estaremos ahí acompañándola por los senderos de sus sueños para hacerlos realidad, pues sus sueños son nuestros sueños también.
Da igual que nos cante un blues, o que nos deleite con un adagio para llenar la Ausencia de nuestras noches solitarias, lo único que queremos es seguir escuchándola cantar y que sea para siempre."
Daniel Mota.